Los mercados emergentes siguen provocando mucha atención por parte de los inversores. Máxime con la crisis comercial abierta entre Estados Unidos y el gigante asiático.
Con todo, muchos analistas siguen viendo oportunidades en el país y hay inversores que también consideran que es buen momento de tomar posiciones, por el potencial que ofrece de cara al largo plazo. Siguiendo este esquema, Janus Henderson Investors lanzaba recientemente el tercer módulo de su serie educativa Signals and Smokescreens. Este último módulo, titulado «Operaciones sustanciales y con partes vinculadas», examina cómo pueden analizarse las estructuras y acciones corporativas en China para determinar las intenciones reales de los accionistas mayoritarios de una determinada empresa.
El estudio Signals and Smokescreens analiza más de 50 empresas chinas y, en más de la mitad de los casos, se identificaron operaciones sustanciales que perjudicaron a los accionistas minoritarios. Aproximadamente un tercio de esas operaciones se llevaron a cabo entre partes vinculadas.
Existen notables diferencias en la forma en que se gestionan las empresas en China en comparación con el resto del mundo, por lo que este módulo tiene por objeto ayudar a los inversores a escala global a comprender mejor la cultura corporativa del gigante asiático y obtener información sobre el riesgo que entraña más allá de los números. ¿Cuáles son, por tanto, los principales consejos?
· La rápida transición a un sistema híbrido conlleva que el marco normativo del país aún no ha tenido tiempo de desarrollarse hasta alcanzar los niveles de las normativas internacionales.