El oro actúa como un "seguro" y muchos expertos, dentro de la recomendación acertada y generalizada de tener una cartera de inversión diversificada, aconsejan tener entre un 5% y un 10% en este metal precioso (repartiendo el resto, según la tolerancia al riesgo de cada uno entre acciones, bonos, inmobiliario y efectivo).
En lo que llevamos de año, este activo se ha movido en un rango aproximado de 150 dólares, según destaca Barclays, "poniendo a prueba los máximos de 1.306 dólares y los mínimos de 1.142". La firma opina que tanto 2015 como 2016 supondrán un suelo para los precios "y buenas oportunidades de compra para los inversores de largo plazo".
Por su parte, una encuesta elaborada por ETF Securities durante sus Conferencias Anuales de Inversión entre los profesionales allí presentes (se consultó a 446 personas en los encuentros de Frankfurt, Londres, París, Milán y Zurich durante enero y febrero de este año) señala que, en general, el 48% de los inversores considera que el precio del oro "estabilizará entre los 1.250 y los 1.400 dólares por onza en 2015".
La firma recuerda que "este activo se ha utilizado tradicionalmente para fines defensivos, especialmente a la vista de las crecientes preocupaciones sobre el estancamiento de la economía y la deflación en Europa, y los temores a la depreciación monetaria. Las malas previsiones para el oro parecen también limitadas, y sólo un 6% de los inversores encuestados cree que el precio va a caer por debajo de 1.000 dólares".
En este contexto, casi el 40% de los encuestados en el evento de Londres, por ejemplo, opinan que los metales preciosos serán el sector con un mejor rendimiento durante el año. Por su parte, los inversores consultados en Italia y Suiza optaron por las materias agrícolas con un 47% y un 30% de los votos, respectivamente. Al mismo tiempo, el 55% de los profesionales se mostró "a favor de las acciones de los mercados desarrollados a medida que se fortalece la confianza en la economía global".