Intel Security ha hecho público su informe ‘The Hidden Data Economy’, que proporciona ejemplos de cómo se está comercializando con distintos tipos de datos robados y los precios de venta que se están ofreciendo para cada uno de ellos en el mercado negro. La organización McAfee Labs de Intel Security Group ha examinado los precios de los datos extraídos de las tarjetas de crédito y débito robadas, de los datos de acceso a cuentas bancarias, los servicios de transferencia bancaria a cuentas opacas, los datos de acceso a servicios de pago online, a servicios de contenido Premium, a redes de empresas, a cuentas de fidelización y a cuentas de subastas online.
"Como cualquier otra economía eficiente no regulada, el ecosistema del cibercrimen ha evolucionado rápidamente para proporcionar numerosas herramientas y servicios a cualquiera que aspire a cometer actos de ciberdelincuencia", afirma Raj Samani, CTO de Intel Security en EMEA. "Este mercado de la ‘ciberdelincuencia como un servicio’ ha sido un factor primordial para el auge en tamaño, frecuencia e intensidad de los ciberataques. Lo mismo puede decirse de la proliferación de los modelos de negocio establecidos para vender datos robados y pagar actos cibercriminales".
Tarjetas de pago
El precio medio estimado para tarjetas de crédito y débito robadas es de 5 a 30 dólares en los Estados Unidos, de 20 a 35 dólares en Reino Unido, de 20 a 40 dólares en Canadá, de 21 a 40 dólares en Australia y de 25 a 45 dólares en la Unión Europea.
"Un criminal que tenga en su posesión el equivalente digital a la tarjeta física puede comprar o retirar dinero hasta que la víctima contacte con su entidad y reclame los cargos", afirma Samani. "Si se proporciona al criminal información personal adicional que pueda emplear para ‘verificar’ la identidad del titular de la tarjeta o, peor aún, permitirle acceder a la cuenta y cambiar la información, las consecuencias para el titular de la tarjeta pueden ser aún peores".