Llevamos tiempo advirtiendo a las organizaciones sobre los graves peligros a los que se exponen si continúan centrando sus estrategias de seguridad en la protección perimetral, situación que está incrementando el daño de los ciber ataques.
Existe una excesiva dependencia e inversión en las soluciones perimetrales, especialmente hacia los firewalls y firewalls de “nueva generación”. Ejemplo de ello es que la mayoría de las entidades e instituciones financieras del país se centran en la implementación de firewalls y la actualización automatizada de antivirus.
Los ciberdelincuentes han aprovechado esta situación, mejorando sus prácticas y habilidades de ataque. Por esto, las compañías necesitan cambiar dónde y cómo incorporan la ciberseguridad para reducir el riesgo y garantizar el cumplimiento de los marcos de seguridad y/o estándares internacionales.
En los últimos años las empresas se han vuelto más sofisticadas, automatizadas, centradas en la arquitectura de la nube e interconectadas, y la verdadera razón del fracaso de las defensas perimetrales es que NO están donde se necesitan. Las organizaciones deben seguir el flujo de trabajo a lo largo de su ciclo de vida, de una manera este-oeste.
La clave es comprender las limitaciones actuales de la seguridad del firewall, incluso cuando se implementan en nubes y centros de datos, son simplemente dispositivos perimetrales. En lugar de agregar complejidad adicional, cuellos de botella y conjuntos de reglas manuales dentro de los firewalls, las empresas deben invertir en la segmentación definida por software.