¿Por qué empezó en esto de la bolsa?
Desde pequeño siempre me gustó el tema del ahorro y la inversión. En casa me llamaban el pequeño Solchaga. Comencé con una inversión en acciones de dos constructoras españolas y me salió bien. Y a raíz de ahí, fue un no parar de investigar y de formarme. Luego me fichó Bolsa General y llevamos 12 años y medio. Hice un postgrado en productos financieros derivados por BME en la Escuela de Finanzas de La Coruña, me saqué la licencia de operador de MEFF y ahora llevo 10 años y medio en la misma Escuela de Finanzas (EF Bussines School) como profesor.
¿Qué le queda por aprender a David Galán?
Casi todo. Hay que seguir constantemente aprendiendo e investigando. El de la inversión es un mundo que no se acaba. Por ejemplo, en el último año y medio he aprendido bastante sobre el cerebro humano, sobre psicología y sesgos cognitivos. Es un mundo apasionante porque te afecta al invertir. También puedes aprender de macroeconomía, de sistemas automáticos de inversión o de value investing. Con esto último llevo tres años y he llegado a un punto en el que creo que hay algunas pequeñas cosas que mejoran mis resultados.
¿Qué es lo que más le ha costado dominar?