Las alusiones que tuvieron lugar durante la semana pasada en Santander terminaron con las declaraciones del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que apuntó a las instituciones españolas, pero también a los bancos y a su asociación. En particular, de Cos se refirió durante el seminario de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) a la petición de la Asociación Española de la Banca acerca de los dividendos.
La asociación que preside José María Roldán venía reclamando una diferenciación por entidades más y menos fuertes para repartir dividendos, ya que el Banco Central Europeo decidió no discriminar y recomendar a todos que no retribuyeran a los accionistas con el fin de poder destinar ese dinero a financiar a empresas. La respuesta del gobernador del Banco de España resulta clara.
«Analizar los problemas de solvencia nos habría obligado a ir entidad a entidad y a identificar una entidad más débil, eso no se puede hacer», comentó de Cos. Además, añade que señalar a algún o algunos bancos más débiles habría provocado el «pánico» en el sistema financiero, y que la medida «ha sido muy efectiva», lo que no impide que en septiembre pueda retirarse la recomendación.
En una línea similar, el máximo responsable del Banco de España recuerda que esa medida permitió fortalecer la solvencia de los bancos, si bien también hay que prestar atención a la rentabilidad. «Tiene un problema de baja rentabilidad», señala de Cos sobre la banca, «por eso los supervisores estamos enfatizando desde hace años la necesidad de ganar en eficiencia y de reducir costes, que en muchos casos solo es compatible con reducción del empleo».
De Cos recalca que «la rentabilidad es fundamental para la estabilidad financiera porque es la primera línea de defensa ante una crisis». En suma, dice que «un sector bancario no rentable nos acabará generando un problema de estabilidad financiera y todos sabemos cómo acaban los problemas de estabilidad financiera…».