La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que se establezca una indemnización por despido que tenga un carácter variable en función de distintos parámetros, desde la edad de los despedidos hasta las circunstancias personales o situaciones familiares que les rodeen.
En concreto, la ministra Díaz ha establecido como ejemplo las distintas circunstancias que se presentan para una persona joven con una carrera y formación, orientado a las nuevas tecnologías, frente a la figura de un trabajador mayor que está al final de su carrera y es despedido de su puesto de trabajo. Lo denomina “despido reparativo y restaurativo” para avanzar en lo que considera términos europeos y establecer una indemnización adaptada al impacto que el despido tenga en las personas.
CEOE en contra de la medida
Sin embargo, desde las organizaciones empresariales y los expertos laboralistas difieren claramente de las consideraciones de Yolanda Díaz, cuya idea inicial es incluir esta propuesta, mediante el diálogo que lo incorpore, según señala, al futuro Estatuto de los Trabajadores del Siglo XXI. Y además elevar la cuantía de las indemnizaciones, de forma que vuelva a acercarse a los 45 días por año, frente a los vigentes 33, que no ha tocado la última reforma laboral del actual Gobierno del que forma parte.
El presidente de la CEOE, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Antonio Garamendi afirma que “las empresas privadas no contratarían a gente que sabes de antemano que sus despidos van a ser más elevados que otra gente. No quiero decir con esto que no haya que hablar las cosas”, según ha declarado en TVE.
Considera además que es un planteamiento “bastante viejo” suprimido en democracia, porque “lo que puede parecer interesante puede ser “una traba” para algunos colectivos”. De hecho, el presidente de CEOE ha insistido en que es algo que se cambió en la legislación laboral “para no perjudicar a algunos sectores de la ciudadanía”.