Una década después, la cadena de pizzerías cotiza de nuevo tras haberse fijado un precio de salida 7,75 euros por acción, en la parte baja de la horquilla inicial (7,75-8,75 euros). La compañía queda valorada así en unos 800 millones de euros. La operación, dirigida sólo a institucionales y en la que se colocará entre un 67,4% y el 74,1% del capital, tiene como objetivo reducir un 35% su deuda hasta los 160 millones.
Controlada por el fondo de capital riesgo Permira y su expresidente, Pedro Ballvé, opera en 15 países de Europa y Latinoamérica, con 1.311 establecimientos. Cerró 2015 con unas pérdidas de 1,1 millones de euros y unas ventas netas de 328,9 millones.
Borja Rubio, analista de XTB, valora positivamente el precio de salida, aunque "sigue pareciendo exigente", matiza. Por el momento, apunta, su opinión sobre el título es neutral: "Se encuentra dentro de su etapa de maduración y en una industria con una gran competencia. Esto no le hará nada sencillo crecer su resultado de explotación durante los próximos años, aunque se puede situar en las principales ‘quinielas’ en una futura OPA".
Mientras, Felipe López-Galvez, analista de contenidos, productos y servicios de Self Bank, recuerda que "siempre quedará el mal sabor de boca de los malos años en Bolsa que precedieron a su exclusión del mercado", y apunta a que el precio de salida en la parte baja del rango "podría denotar la falta de apetito en torno al valor". Una valoración, añade, que "le hará debitar a un EBITDA de 13,5 veces, un ratio que no dista demasiado de otros comparables: McDonalds 13,7x, Yum Brands 12,9x, Darden Restaurants 9,1x, Dominos Pizza 16,6x, Chipotle 15,4x".
Explica este experto que Telepizza "es una empresa de consumo no cíclico con cierta madurez, buen posicionamiento en España pero poco margen de crecimiento en nuestro país. La apuesta de la compañía es la internacionalización, pero no hay que olvidar que existe una fuerte competencia en el exterior".