El lanzamiento de DeepSeek-R1, un modelo de inteligencia artificial desarrollado por la startup china DeepSeek, ha generado un impacto notable en el mercado tecnológico global. Este desarrollo ha provocado una caída del 16% en el valor de las acciones de NVIDIA, reflejando la preocupación de los inversores sobre el futuro de las empresas tecnológicas que dependen de chips de alto coste para sus modelos de IA.
DeepSeek-R1 destaca por su naturaleza de código abierto y su capacidad para igualar las funcionalidades de modelos como ChatGPT, pero a un coste significativamente menor. La empresa china ha invertido solamente 5,6 millones de dólares en entrenar el modelo R1, una cifra diminuta en comparación con las inversiones de OpenAI.
El propio Donald Trump ha afirmado que DeepSeek es una llamada de atención para Estados Unidos y los expertos han subrayado la creciente influencia de China en el campo de la inteligencia artificial. La eficiencia de DeepSeek-R1 abre la puerta a un acceso más democrático a la IA, desafiando el modelo de negocio de grandes corporaciones tecnológicas.
La entrada de DeepSeek en el mercado ha despertado interés en la comunidad de desarrolladores, quienes ven en este modelo una oportunidad para innovar y explorar nuevas posibilidades sin depender de recursos financieros desproporcionados.
Repercusiones financieras
El primer damnificado ha sido NVIDIA, que ha pasado de ver somo sus acciones subían un 900% en sus acciones desde octubre de 2022 a protagonizar una gran caída en bolsa. Este descenso refleja una reevaluación del mercado sobre la necesidad de invertir en chips de alto rendimiento, especialmente cuando modelos como DeepSeek-R1 demuestran que es posible hacer más con menos.
