Vuelve el apetito por el riesgo ante el rally de las commodities, pero ¿qué ha cambiado? La macro parece haberse estabilizado en Estados Unidos y la Zona Euro, pero el equilibrio es cuanto menos precario. Mientras, en China los datos siguen apuntando a una desaceleración, aunque los expertos coinciden en señalar el compromiso de las autoridades para evitar el peor escenario. Así como en confiar en los nuevos estímulos del Banco Central Europeo (BCE) y en la cautela de la Reserva Federal (Fed) respecto a los tipos. Ahora bien, las probabilidades de más incrementos en el precio del dinero aumentan, sobre todo tras el sólido Informe de Empleo de febrero…
Al mismo tiempo, la sobrecapacidad sigue ahí y la demanda no termina de cumplir las expectativas. En el caso paradigmático, y más desestabilizador, del petróleo es cierto que ha habido interrupciones en el abastecimiento desde Irak (pero son temporales) y que parece haber un acercamiento entre la OPEP y Rusia sobre la producción. Ahora bien, la ‘guerra’ al shale oil norteamericano se mantiene, y los inventarios del otro lado del Atlántico continúan en máximos históricos…
Desde Capital Economics reconocen que la recuperación de los precios es consistente con su visión relativamente optimista a medio plazo (prevén que el Brent cierre el año en 45 dólares y alcance los 60 en 2017). Sin embargo, matizan que el movimiento puede ser "prematuro, ya que ha habido pocas novedades en cuanto a los fundamentales de oferta y demanda como para justificar la reciente escalada".
Explican, por ejemplo, que las posturas de los productores de crudo no están lo suficientemente próximas como para "llevar a cabo el recorte firme del suministro que se requeriría para reequilibrar el mercado". Y recuerdan que el rebote del hierro ha superado al del resto de metales, pero también eran sus precios los que más habían caído. Y "permanece con un exceso estructural de oferta", sentencian.
Una recuperación contraproducente