Mientras el Estado español intenta abordar los desafíos de acceso a la vivienda a través de los avales ICO y algunas comunidades autónomas lanzan iniciativas sobre la misma materia, surge una pregunta crítica: ¿por qué insistir en una solución basada en el presupuesto público cuando existen alternativas más eficaces y flexibles en el sector asegurador?
La respuesta pide un replanteamiento radical del enfoque actual, centrado en los avales ICO, que refleja una falta de confianza y reconocimiento hacia soluciones de mercado que han sido adaptadas exitosamente en otros contextos internacionales.
Los avales ICO para el acceso a la vivienda: un listado de buenas intenciones
En un esfuerzo por facilitar el acceso a la vivienda y responder a las necesidades de sectores específicos de la población, el Gobierno español ha implementado una línea de avales a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Esta iniciativa, dotada con un presupuesto de 2.500 millones de euros, está diseñada para asistir a jóvenes menores de 35 años y familias con menores a cargo en la adquisición de su primera vivienda.
La línea de avales ICO se presenta como una de las medidas claves para promover el acceso a la vivienda en España y se estima que facilitará el acceso a hipotecas a más de 50.000 personas, que, siendo solventes, no han logrado ahorrar la cantidad necesaria para aportar el 20% necesario (más el porcentaje correspondiente a los gastos) a los que la sociedad se ve obligada a aportar para la compra de una vivienda desde que las entidades bancarias son reticentes a ofrecer hipotecas del 100% del valor de la vivienda.
De manera general, el ICO avalará hasta el 20% del importe del crédito hipotecario. Un porcentaje que podría aumentar hasta el 25% si la vivienda adquirida cuenta con una calificación energética D o superior, para incentivar la adquisición de viviendas más eficientes desde el punto de vista energético.