El giro en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) sacó del olvido a los depósitos. Según el Banco de España, a cierre de marzo 2024, el ahorro en estos productos se situó en los 146.000 millones de euros, lo que supone doblar las cifras de junio de 2022 cuando el BCE comenzó a subir los tipos, ya que ese importe se situaba en algo más de 67.000 millones de euros.
Sin embargo, “los españoles no han terminado de aprovechar las oportunidades que han ido surgiendo en el mercado de depósitos, ni siquiera cuando llegaron a comercializarse con rentabilidades cerca del 4%”, señala Olivia Feldman, economista y cofundadora del comparador financiero HelpMyCash. Prueba de ello es que, a finales de marzo de este año, el tipo medio se situaba en el 2,49%.
En cambio, el ahorro en cuentas a la vista, las cuentas corrientes tradicionales sin remuneración, alcanzaba los 861.200 millones de euros, mientras que hace una década, el ahorro se repartía a partes iguales en cuentas y depósitos. “El problema es que ahora estamos en un escenario totalmente distinto al de hace un año. El BCE podría bajar tipos en la reunión del 6 de junio, lo que presionará a la baja al interés de los depósitos”, añade Feldman.
La buena noticia es que el ahorrador todavía está a tiempo de reaccionar si quiere maximizar su dinero sin correr riesgos excesivos, pero como recuerda Feldman “ya no puede demorarse más. No sólo porque las rentabilidades irán a la baja, sino porque la inflación, que se sitúa en el 3,3%, seguirá restando poder adquisitivo a nuestro dinero en los próximos meses”.
Estrategias tener rentabilidad sin riesgo
Aunque la reunión del BCE será un punto de inflexión en la rentabilidad de depósitos y cuentas remuneradas, siguen siendo las mejores opciones sin riesgo para hacer trabajar el dinero. “Los depósitos son una buena alternativa para hacer crecer los ahorros, ya que el interés que ofrecen está garantizado durante el plazo elegido”, señala Feldman.