Hay muchos eventos en universidades, laboratorios y en las propias casas que nunca verÃan la luz si nadie hiciese de puente entre el centro de innovación y las empresas que les puede interesar la nueva tecnologÃa. Vanesa Ramos, que trabaja en la consultora KIM, es una de las personas que se dedica a que esto no ocurra. Es Manager en Transferencia Tecnológica e Innovación, licenciada en IngenierÃa QuÃmica por la Universidad de Sevilla, y ejerce como tal en calidad de Bróker tecnológico de la Agencia Espacial Europea (ESA) en España.
¿Por qué tiene sentido montar incubadoras espaciales?
Se trata de apoyar a emprendedores con iniciativas innovadoras, en este caso, en el ámbito espacial, como ocurre en otros campos, con objeto de estar a la vanguardia y ser competitivos. El progreso de un paÃs pasa por apostar por la innovación y no quedarse rezagado, y ello incluye al sector espacial. En este caso, además, se incentiva y promueve lo que llamamos âinnovación intersectorialâ: hacer uso en otros campos del conocimiento ya generado para industrias especÃficas. Es decir, desarrollar soluciones para espacio a partir de tecnologÃas fuera de este campo (âspin-inâ) y, al revés, a partir del conocimiento generado dentro del ámbito espacial dar respuesta a problemas de otras industrias (âspin-outâ).
¿Dónde está el negocio?