El Gobierno de Pedro Sánchez ha querido desincentivar los Planes de Pensiones Individuales reduciendo las desgravaciones fiscales de las aportaciones de los 8.000 a los 1.500 euros para fomentar los Planes de Pensiones de Empleo como complemento a la jubilación. Pero, por el momento el cambio se puede considerar un fracaso por el fuerte desconocimiento que hay sobre estos vehículos de inversión. Y es que, son muy pocos los que conocen de qué se tratan estos PPE.
Tal y como se puede ver reflejado en el II Estudio de Planes de Pensiones de Empleo para pymes, microempresas y autónomos, elaborado por el Observatorio de Caser, el desconocimiento es generalizado. El 73% de los trabajadores autónomos no los conoce, el 67% de los empresarios tampoco ha oído hablar de ellos y solamente el 2% de los trabajadores sabe lo que son.
Eva Valero, directora del Observatorio Caser, explica que “queda patente una enorme falta de información que dificulta el desarrollo de estos productos dentro de las empresas. Además, encontramos que, aunque sí haya un cierto interés por parte de las compañías por contratar productos de ahorro para sus empleados, el interés de estos sobre los PPE es casi inexistente. Es un círculo que debemos romper a base de divulgación y concienciación para darle la vuelta de forma que el desconocimiento sea solo un porcentaje muy residual y no a la inversa”.
Pese al bajo conocimiento sobre los PPE, el 57% de los consultados considera interesante en distinto grado que se contraten este tipo de productos de ahorro para los trabajadores, en línea con el año anterior (56%) e incluso tres de cada diez se muestran muy o bastante interesados en ellos, subiendo hasta el 40% en el caso de microempresas y al 48% entre las medianas empresas.
Además, esta falta de conocimiento, pese a los incentivos fiscales que existen, hace que solo un 22% vea opciones de contratar en un futuro algún producto específico para fomentar el ahorro para la jubilación entre sus empleados, elevándose hasta el 47% en las medianas empresas y al 27% entre los autónomos y pequeñas empresas, mientras que más de la mitad de las compañías (52%) lo descarta (casi seis de cada diez en el caso de los autónomos).