Para Juan Carlos Cubeiro y Zoe Cubeiro Alcalde, la economía siempre ha estado estrechamente ligada a la política. Por ello, en su libro La disrupción del liderazgo femenino. Economía y política del talento, publicado por LID Editorial, tratan de explicar cómo mediante la empatía, la iniciativa, la humildad y la actitud emprendedora, cuatro importantes rasgos que comparten las 12 protagonistas, estas mujeres han sido capaces de hacer frente a los diferentes retos que se han ido planteando en sus diferentes ámbitos de actuación. Además, en una entrevista con DIRIGENTES, los autores indican cómo la trayectoria de estas profesionales aporta respuestas “útiles” para las empresas y la sociedad en su conjunto.
Este libro trata de mostrar la visión y actuación de 12 mujeres líderes que han transformado la forma de entender la economía y la política. ¿Por qué es tan necesaria su lectura para entender el nuevo liderazgo femenino y su impacto en las organizaciones?
El Liderazgo Femenino “Abierto” (concepto acuñado por Imelda Rodríguez, epiloguista de esta obra) es el nuevo Liderazgo, independientemente del sexo de quien lo ejerza, aunque hay cualidades que les resultan más naturales a la mayoría de las mujeres. En este libro explicamos las aportaciones de las cinco economistas que están transformando la Ciencia Económica porque replantean los grandes conceptos de Valor, Pobreza, Déficit, Crecimiento y Tecnología, y las siete dirigentes que, en países tan distantes como Taiwán y Nueva Zelanda, Alemania y cuatro países nórdicos, mejor gestionaron la crisis del Covid en términos sanitarios, económicos y sociales simultáneamente.
Las páginas de este libro están divididas en dos grandes apartados: la nueva economía del talento y la nueva política del talento. ¿Cuáles son las principales características del liderazgo de las mujeres que conforman estos dos grupos?
El Liderazgo Femenino se concreta en cuatro grandes rasgos: el mundo de la empatía, de la colaboración, de ser un equipo, de la compasión como empatía activa; el de la iniciativa, la persistencia, la perseverancia, el compromiso; el de la humildad, frente a la soberbia imperante, y no digamos a la triada oscura de narcisismo, psicopatía y maquiavelismo; y el de la actitud emprendedora.
Observamos esta actitud emprendedora en cómo Mariana Mazzucato, por ejemplo, plantea las políticas públicas desde la dirección por misiones en un Estado emprendedor y en cómo Erna Soldberg, en Noruega, explicó la pandemia a los niños. Admiramos la humildad de Angela Merkel, desde su imagen a sus programas políticos o en cómo Carlota Pérez nos propone un buen uso de la tecnología para el desarrollo humano. Comprendemos las iniciativas de la premio Nobel Esther Duflo contra la pobreza o de Tsai Ing- Wen en Taiwán. Y admiramos la empatía de Jacinda Ardern, ex primera ministra de Nueva Zelanda, o de Kate Raworth respecto a un crecimiento saludable de la economía o de Stephanie Kelton para una buena utilización del déficit. En este libro hemos detallado lo que hace el Liderazgo Femenino en aras de la autenticidad.

¿En qué medida consideran que estas dos disciplinas son una parte inseparable de nuestro día a día y el desarrollo de las empresas?
Desde siempre, la Economía (en griego, “el buen gobierno de la casa”) ha sido Economía Política. La ciencia de Adam Smith, Marx, Keynes y Piketty necesitaba una transformación profunda. Esto es lo que ofrecen las “cinco guerreras” a ambos lados del Atlántico. Por otro lado, la Política sufre de una lamentable reputación porque se ha distanciado de los ciudadanos. Lo que hicieron estas siete líderes fue gestionar con Talento una situación extremadamente adversa, con un Liderazgo incuestionable, desde la serenidad y la confianza hacia sus ciudadanos y una comunicación impecable, clara, directa y sencilla.

