Deutsche Bank obtuvo un beneficio neto atribuido de 3.260 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa un incremento del 188% respecto al mismo periodo de 2024.
La entidad alemana atribuye esta evolución a un aumento de ingresos en banca de inversión y gestión de activos, junto con una reducción de costes operativos.
Los ingresos totales ascendieron a 16.328 millones de euros, un 6% más que un año antes. En concreto, la banca de inversión creció un 7 % y la gestión de activos un 14%.
«Pese a un entorno más desafiante en el trimestre, Deutsche Bank logró un retorno sobre el capital tangible después de impuestos superior al 10 %», señaló Christian Sewing, consejero delegado de Deutsche Bank, quien añadió que estos resultados les permiten avanzar con seguridad hacia sus objetivos de 2025.
Los costes no relacionados con intereses descendieron un 15%, hasta los 10.175 millones de euros, y las provisiones para créditos morosos bajaron un 2%, hasta 894 millones.
