Diaphanum SV, la entidad líder de asesoramiento independiente en España, espera que la inflación siga siendo el factor más determinante del comportamiento de los activos en 2024, puesto que se mantendrá por encima de los objetivos de los Bancos Centrales y preocupa la evolución de la subyacente, junto con las incertidumbres geopolíticas, lo que provocará unos niveles de volatilidad de las carteras a lo largo de los próximos meses. La entidad considera que la solución de los conflictos de Oriente Medio y Ucrania reduciría la prima de los activos de riesgo, pero se mantendrían las distorsiones, a lo que se suma la guerra comercial con China, que no desaparecerá en el corto plazo, y Taiwán, que seguirá siendo foco de preocupación.
Con respecto a la política monetaria, la previsión es que los bancos centrales empiecen a reducir tipos a partir del segundo semestre, circunstancia que los mercados ya están descontando. La Fed suele ir por delante, pero en la Unión Económica y Monetaria (UEM), la política monetaria está teniendo un mayor impacto en la economía. Para Diaphanum, aunque el ciclo de endurecimiento monetario ha tocado techo, el recorte de balances de los Bancos Centrales y los déficits fiscales tan elevados seguirán imprimiendo volatilidad.
Tras un 2023 que sorprendió positivamente, Diaphanum apuesta por una desaceleración más pronunciada en Europa, con una caída suave en EE.UU. y crecimientos razonables en los países emergentes, que ampliarán su diferencia frente a los países avanzados. En este sentido, India y China seguirán representando cerca del 30% del crecimiento global. En líneas generales, el panorama para este próximo ejercicio aumenta el incremento de divergencias entre países, siendo los más penalizados los que están más expuestos al sector industrial.
En el caso de Europa, con un crecimiento tan débil, Diaphanum pronostica que cualquier evento negativo podría inducir una recesión económica, en un escenario donde los empresarios y consumidores son pesimistas y el ciclo crediticio continúa debilitándose por los efectos de la política monetaria. Para España, la entidad explica que el turismo y sector exterior contribuyen a un mayor crecimiento, pero perderá vigor en 2024, a lo que se suma la inestabilidad política. El mercado laboral afloja y seguirá muy alejado de las medias del continente, con una inflación general que remite, pero con la subyacente en niveles elevados.
