Diaphanum inicia el año con una infraponderación en bonos gubernamentales y activos de riesgo por sus altas valoraciones. Su idea es aprovechar caídas en las bolsas ante la retirada de estímulos y la disminución de flujos para neutralizar sus posiciones. También apuesta por activos alternativos y de retorno absoluto, por su expectativa de rentabilidad frente a otros activos y su capacidad de atemperar la volatilidad de la cartera. Todo ello, en un escenario donde la pandemia puede resurgir, pero sin cierres importantes de la economía, y donde la entidad espera un crecimiento económico afianzado y unos indicadores adelantados de confianza empresarial y de los consumidores que se estabilizarán a lo largo de los próximos meses.
Diaphanum prevé que la inflación dure más de lo inicialmente previsto, permaneciendo por encima de los objetivos de los Bancos Centrales, aunque con la incógnita sobre con qué rapidez y hasta qué niveles descenderá. Los factores que mantendrán esta tendencia al alza serán el precio de la energía, el coste de la vivienda, el aumento de salarios y la escasez de mano de obra. Para la entidad, el alza de los precios es más notable en EE UU, en contraposición a la Eurozona y Japón, con mayor incidencia en bienes frente a servicios.
En este escenario, Diaphanum prevé un comienzo en el giro progresivo de la política monetaria, aunque advierte que los bancos centrales deberán medir bien sus mensajes y la progresiva retirada de estímulos para no provocar fuertes caídas en los mercados, afectar al crecimiento y a los flujos hacia activos de riesgos. En el caso de la Fed, que finalizará la compra de bonos en marzo, podría subir los tipos entre tres y cuatro ocasiones, mientras comienza a debatir sobre la reducción de balance, el BCE retirará estímulos de forma más gradual.
Tabla 1: previsión subida de tipos