¿Buscas un verano diferente? La experiencia del bautismo de buceo es esa mezcla perfecta de descubrimiento, adrenalina suave y naturaleza brutal. No necesitas experiencia ni equipo. Solo ganas. Literalmente.
Te vistes de neopreno, te explican lo básico, respiras por el regulador, y al agua y, en minutos, estás respirando bajo el mar y viendo cosas que no sabías que estaban ahí. Una experiencia de unas tres horas, con instructores que no te sueltan la mano hasta que estás disfrutando a lo grande.
Ya no necesitas un presupuesto desmesurado e irte hasta el Caribe. Hay opciones para todos los públicos, con precios que van de 28 a 105 euros. Y aquí van diez lugares cercanos donde probar el buceo por primera vez.

Reserva Marina de Cabo de Palos (Murcia)
Aquí no vas a ver el fondo, vas a entrar en uno de los mejores paisajes submarinos del Mediterráneo. Lo dice la Fundación Cousteau. Las praderas de posidonia, las paredes verticales de roca y la vida que se cuela por cada rincón hacen que este sitio sea casi sagrado para el buceo. Ideal si quieres que tu primer contacto sea serio, pero sin complicaciones.

Reserva Norte de Menorca (Es Mercadal)
Solo se accede en barco. Y solo eso ya te pone en otro mood. Te explican todo en la cubierta, te equipas y te sumerges en aguas transparentes donde puedes ver bancos de peces, barracudas, meros y hasta pulpos escondidos entre las rocas. Todo con una visibilidad perfecta y un ambiente tranquilo. Es bucear sin prisa y con estilo.








