1. Aumento de las tasas por la Reserva Federal (Jim Balfour, economista global senior)
"Los miembros principales de la Reserva Federal preferirían empezar el aumento con mayor antelación y a un ritmo más lento, en lugar de hacerlo más adelante y más rápido. Esta gestión de riesgos apunta a que, probablemente, comiencen a ‘normalizar’ las tasas de interés en septiembre. En un entorno como el actual, posterior a la crisis financiera, la Reserva Federal no puede asegurar cuál será la tasa neutral para una economía estadounidense que se recupera lentamente, de manera que un avance prudente les ayudará a definir su trayectoria hacia un nivel de tasa óptimo. Nosotros consideramos que lo más probable es que la Reserva Federal protagonice un aumento a un ritmo de 100 puntos base al año (la mitad de la velocidad del último ciclo); esto implicaría una política monetaria que podría seguir siendo fácil durante los próximos dos años. Sin embargo, incluso en ese caso vemos que los riesgos se inclinan hacia un ritmo de aumentos más lento, mientras unos rendimientos cada vez mayores y un dólar más fuerte comienzan a tener peso en el crecimiento global".
2. La liquidez del mercado (Elaine Stokes, gestora de carteras de clientes)
"¿Cuál es la diferencia ahora mismo? Lo que podría ser líquido, puede dejar de serlo en cualquier momento. Antes podías fiarte de una tesorería, como por ejemplo los bonos del gobierno de México, como un activo de gran liquidez. En un mercado sensible y volátil como el actual es crucial asegurarse de que las carteras de clientes cuentan con reservas de liquidez .
3. Altos rendimientos (Matt Eagan, gestor de carteras de clientes)