Tom Fahey, estratega senior de global macro de Loomis, Sayles & Company señala que impulsado por el repunte del dólar, el dinero está en continuo movimiento en las carteras globales. La divisa estadounidense responde a los continuos cambios de política de los bancos centrales, el fin del "superciclo" de las materias primas y el giro a la baja de las previsiones de crecimiento de los mercados emergentes. Esta dinámica ha formado parte de sus hipótesis básicas desde hace algún tiempo.
¿Qué sorprende? La severidad de las fluctuaciones de los precios, especialmente en el caso del petróleo, y la revalorización del dólar frente a algunas monedas de mercados emergentes relacionados con el crudo y de beta más alta. Todo el mundo está revisando al alza sus previsiones de precios de las materias primas y objetivos para la divisa norteamericana, lo que está generando cierta ansiedad en relación con el crecimiento mundial y cuál será la siguiente debilidad en ponerse de manifiesto.
Sobre China
Según Josh Demasi, gestor de renta variable de mercados emergentes de la firma, aunque en 2015 podría producirse una depreciación del yuan acorde con la fortaleza del dólar, no cabe esperar una caída radical. Los dirigentes chinos y el Banco Popular de China desean una moneda estable que facilite la inversión y el comercio. El debilitamiento orquestado del yuan podría provocar la salida de capital extranjero, algo que China no desea, pues quiere reducir el sistema bancario en la sombra utilizando parcialmente la inversión extranjera y no quiere poner en peligro este proceso.
Petróleo