1. DESEMPLEO
Con tasas cercanas oficiales al 25%, y muy superiores en segmentos de la población como jóvenes o inmigrantes, o en determinadas zonas geográficas, el desempleo repercute muy negativamente en el crecimiento futuro, la cohesión y la felicidad de una nación. Aunque es cierto que España presenta características especiales que han mitigado el daño social que dicho desempleo genera, sobre todo la economía negra, que sí absorbe parte del desempleo, y la protección social otorgada por los vínculos familiares, es difícil aducir que la crisis se ha terminado mientras se mantengan tan enormes bolsas de desempleo.
2. DEMOGRAFÍA
El índice de fertilidad por mujer de España (1,26) se sitúa en los niveles más bajos de Occidente, con el agravante (a efectos actuariales) de que los españoles de media viven seis años más que otros europeos, lo que paulatinamente ha provocado un envejecimiento de la población y una estructura demográfica insostenible con el actual sistema de pensiones. Así, España afronta una relación entre trabajador y pensionista de 2 a 1, frente a medias en Occidente más sostenibles de 3 a 1.
3. SOSTENIBILIDAD FISCAL