La diversidad es un valor en alza dentro de las oficinas. Aunque se suele centrar en género, sexualidad o raza, pocas veces se pone el foco en la variedad generacional. Por ello, la multinacional Sondexo ha realizado un estudio que tiene como objetivo reflejar este tipo de diversidad (presente y futura) que se vive en el tejido empresarial español y conocer las diferentes características de cada uno de ellos.
En la actualidad, cuatro generaciones coinciden en las oficinas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 19% de la totalidad son baby boomers, un 43% de la generación X, un 31% millennials y un 7% pertenecen a la generación Z. En cada uno de estos grupos imperan diferentes percepciones y valores.
Principales diferencias entre generaciones
La incorporación al mercado laboral de los baby boomers –los nacidos entre 1946 y 1964– se produjo en la década de los setenta. Estos acontecimientos han hecho de ésta una generación dinámica y concienciada en sus derechos y libertades. Sin embargo, en el ámbito laboral están acostumbrados a organizaciones tradicionales y muy jerarquizadas. Este grupo poblacional es el que más valora conseguir una buena posición económica, por lo que es el que más compromiso muestra con su trabajo.
Tras los baby boomers, se encuentra la generación X, nacidos entre 1965 y 1980. Se empezaron a incorporar al mercado laboral con la entrada de España en la Unión Europea, en 1986 y es la generación que ha tenido que lidiar con una mayor diferencia entre su formación y la dinámica de trabajo a la que se han incorporado.
La generación Y, nacida entre 1981 y 1997 han accedido al mercado laboral en plena crisis económica. Debido a esto, son menos ambiciosos que sus predecesores. Los conocidos como millenials han recibido una formación tecnológica mucho más completa –tienen una mayor capacidad de adaptación al entorno digital con respecto a generaciones anteriores– y más competencias en idiomas.