"La búsqueda de rentas resulta ahora más difícil a medida que las tires de los bonos caen hasta mínimos históricos. Los inversores pueden encontrar oportunidades de rentas adoptando un enfoque global e invirtiendo en diferentes clases de activos", indican los expertos de JP Morgan AM.
Según explican desde la firma, desde 2010 cerca del 20% de la rentabilidad total en la renta variable vino de los dividendos. "Es de esperar que ese porcentaje aumente de manera significativa", aseguran, coincidiendo con un reciente análisis de Morningstar que demuestra que en los últimos 10, 20 o incluso 30 años la rentabilidad por dividendo de un índice como el S&P 500 se ha situado en torno al 2% anual.
"Esta observación nos lleva a una conclusión práctica muy interesante: en un contexto de bajo crecimiento y bajas rentabilidades como el que probablemente viviremos en el futuro próximo, los dividendos serán una parte importante de la rentabilidad final".
Así, los expertos han calculado la diferencia entre la rentabilidad total (es decir, con dividendos reinvertidos) y la rentabilidad de precios para los mayores índices bursátiles del mundo en los últimos doce meses. Y estos son los resultados: