Ante el aumento de los contagios por coronavirus en las últimas semanas, las asociaciones más representativas de los trabajadores por cuenta propia ya anticipan una “sangría” de empleo durante los próximos meses. En este contexto, desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) han elaborado un catálogo de medidas “urgentes” y “necesarias” en el corto plazo con las que poder hacer frente a la situación actual o a la que se puede llegar “ante la evolución de la pandemia” en España.
En concreto, desde la organización encabezada por Eduardo Abad demandan la extensión de la prestación extraordinaria por cese de actividad a todos aquellos que se vean obligados a cerrar o tengan que adecuar su negocio a las limitaciones dictadas por las autoridades sanitarias o administrativas. Desde la patronal del comercio ya han advertido de que casi un tercio de los establecimientos puede quebrar antes de acabar el año.
En esa línea, también reclaman una prórroga de los ERTE, sobre todo, en los sectores más afectados, así como un plan de rescate para actividades restringidas como el ocio nocturno, la cultura o el turismo, entre otros, además de la recuperación de medidas extraordinarias sobre gastos de suministro para estos.
En el ámbito fiscal, desde UPTA consideran necesario elevar el tipo marginal máximo de IRPF para las rentas superiores a 100.000 euros anuales durante un periodo de dos años; subir en un punto el tipo aplicable a las rentas del ahorro en rendimientos por encima de 5.000 euros por operación o más de 20.000 euros al año también durante dos ejercicios y aplicar una tasa fija para todas las operaciones o transacciones financieras que superen los 5.000 euros con carácter general en todo el ámbito europeo, o al menos en los Estados miembros de la eurozona.
Asimismo, piden un nuevo periodo de aplazamiento o moratoria para el pago de impuestos y de las deudas de derecho público para los autónomos que no puedan llevar a cabo su actividad por la COVID-19, al igual que se hizo durante el estado de alarma. En caso de darse esta circunstancia, solicitan la suspensión del pago de la cuota o la posibilidad de solicitar un fraccionamiento, además de ampliar el plazo de las autoliquidaciones trimestrales de impuestos hasta el 20 de abril de 2021.