La cantidad de renuncias a herencias que se produjeron en 2021 podrían marcar un récord en la serie histórica que recopila el Consejo General del Notariado de España. Aunque los datos oficiales del segundo semestre todavía no se conocen, todo indica que se habría conservado la tendencia marcada entre enero y junio del año pasado, cuando los españoles rechazaron el 15,4% de las herencias. Pero ¿qué los motiva a renunciar a ellas?
Las razones principales son dos: la existencia de deudas en el patrimonio del fallecido y que muchos herederos no pueden hacer frente a los costes de gestión y los impuestos de la herencia. Sin embargo, existen otras alternativas para resolver estas dificultades, como aceptar el legado a beneficio de inventario o vender la casa heredada para pagar los gastos. Los expertos del comparador financiero e inmobiliario HelpMyCash.com lo explican.
Aceptar la herencia a beneficio de inventario
Una herencia puede aceptarse de dos maneras: pura y simplemente o a beneficio de inventario. En el primer caso, los herederos reciben tanto las deudas como los bienes de la persona fallecida, pero responden con su patrimonio personal a dichas deudas. En el segundo, el heredero no compromete su patrimonio, sino que las cuentas se saldan con los bienes o el dinero de la herencia.
Tal y como explicaron desde el bufete de abogados Grupo Hereda en una entrevista con HelpMyCash, la aceptación a beneficio de inventario implica que, “antes de que la herencia pase a formar parte del patrimonio de los herederos, se pagan con la misma todas las deudas que tuviera el causante. Y, si habiéndose pagado todas ellas, aún queda algún beneficio, este entra a formar parte del patrimonio de los herederos”.
Por tanto, si el motivo que impulsa a renunciar a una herencia está relacionado con las deudas, esta alternativa puede ser útil, “siempre que los pasivos no superen a los activos de la herencia”, explican desde el comparador.