El cierre casi plano que las Bolsas europeas registraron ayer, tras llegar a subir más de un 4% con el anuncio de Draghi, demuestra la locura que vive un mercado que se debate entre la euforia por los nuevos estímulos y el miedo a las dudas sobre la economía que han provocado dichas medidas.
Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, considera que ahora "sí se puede decir que Draghi ha puesto toda la carne en el asador". Pero advierte: "de no conseguir los objetivos deseados de inflación, al BCE le quedan ya pocas balas en la recámara". En este sentido, apunta a la compra de títulos de renta variable o incluso bonos extranjeros. "Sin embargo, este mecanismo podría sonar un tanto desesperante, además de que sería muy complejo de articular", explica.
Los expertos coinciden en que el anuncio de Draghi ha sorprendido para bien. "Aparentemente, el Banco Central ha logrado encontrar el justo equilibrio al evitar añadir más presión a un sistema bancario ya debilitado, a la vez que ha reconfortado a la economía en general". Stefan Isaacs, director adjunto del equipo de renta fija de M&G Investments.
A su juicio, "la sorpresa ha sido grande teniendo en cuenta las sensibilidades políticas, el anterior desacuerdo entre defensores y detractores de las políticas acomodaticias en su Consejo de Gobierno y el debate en torno a la legalidad de la compra de deuda corporativa".
Y el más beneficiado ha sido sin duda el sector bancario. Al menos de momento y en lo que a su cotización se refiere. George Efstathopoulos, gestor de fondos multiactivos en Fidelity International, recuerda que desde que el Banco de Japón introdujo tipos de interés negativos a principios de año, los inversores europeos estaban preocupados con la posible adopción de un esquema similar que comprimiría aún más los márgenes netos de interés para los bancos europeos, impactando así sus beneficios pero también su capacidad de incrementar la concesión de préstamos y asumir riesgos. "Sin embargo, mediante la nueva serie de LTROs los bancos básicamente van a verse subsidiados para prestar. Esto es muy positivo para el sector bancario, que ha estado sobrevendido y bajo presión en los últimos meses", explica.