La economía alemana se contrajo un 0,1% en el segundo trimestre de 2025, según los datos adelantados publicados este miércoles por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
El producto interior bruto (PIB) vuelve a terreno negativo después del leve crecimiento del 0,3% registrado entre enero y marzo.
En el cuarto trimestre de 2024, el PIB alemán ya había caído un 0,2%, lo que cerró el segundo ejercicio consecutivo en recesión. Aunque el consumo público y privado aumentó entre abril y junio, las inversiones en equipamiento y construcción descendieron, lo que ha lastrado la actividad económica.
En comparación interanual, la economía se mantuvo estancada a precios constantes, y solo creció un 0,4% si se ajustan efectos de calendario e inflación.
Katherina Reiche, ministra de Economía, ha atribuido el repunte del primer trimestre al adelanto de exportaciones antes de la entrada en vigor de los aranceles estadounidenses, y ha advertido que los nuevos gravámenes del 15% pactados entre la UE y EE. UU. supondrán «una carga adicional».
