Digitalización, transición energética, flexibilidad, colaboración y consenso social son algunas de las palabras clave que se han subrayado en la Cumbre Empresarial organizada por CEOE que ha arrancado este lunes. Bajo el nombre «Empresas españolas liderando el futuro», se reúne a un gran número de dirigentes empresariales con los que se analiza la crisis desde diversas perspectivas y con la necesidad de afrontarla impulsando las soluciones más adecuadas para el país. Una de las vías es la transición energética que irá de la mano de la recuperación económica.
«Hasta hace pocos años se hablaba solo de energía, pero ahora energía y sostenibilidad van unidas», así inició el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, la mesa dedicada al sector energético, en la que se ha destacado el papel de este ámbito que genera el 4% del PIB. Un sector esencial que durante esta crisis ha demostrado su rapidez de actuación y ha dado muestras de su solidaridad. Para ello, ha contado con la presencia física y telemática de destacados dirigentes de compañías energéticas españolas.
Sobre esta misma idea expuesta inicialmente por Garamendi han incidido todos los participantes. En palabras del consejero delegado de Endesa, José Bogas: «Economía y medioambiente, nunca caminarán por separado», quien ha querido también recalcar que las empresas facilitarán el impulso del crecimiento económico y la creación de empleo «tan necesaria» en estos momentos.
Pero, ¿qué puede hacer el sector de la energía para hacer de España un país mejor? Esta fue la pregunta con la que el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, inició su intervención, quien expuso el papel de este ámbito desde cuatro vertientes: «Debemos demostrar que España es un excelente lugar para vivir, invertir, trabajar y visitar». Respecto al primero, explica que hay que dar acceso a la energía limpia a todos, contribuir a conservar la salud de los ciudadanos y fomentar la eficiencia energética para ayudar a los colectivos vulnerables. En segundo lugar, el país cuenta con un plan de transición energética que puede ser un buen catalizador de inversión y se puede mejorar las infraestructuras de transporte, pero, para ello, incide en la idea de «darle una vuelta a la digitalización». Para atraer trabajo comenta que hay que dar oportunidades a los profesionales de alta cualificación, en un mercado donde se fomente la especialización y la diversidad. Y también reforzar la idea de España como un país para visitar, manteniendo la calidad de suministro, dando oferta más sostenible y «ponernos del lado de la industria turística para acometer un ‘Plan Renove’ para adaptarse a los objetivos sostenibles». En definitiva, Reynés concluye que el «objetivo de las empresas debe ser el de crear valor económico, mejorar el bienestar y comprometerse con la sociedad».
Asimismo, la crisis también ha puesto de manifiesto la necesidad de la colaboración público- privada. «Los recursos necesarios para impulsar los objetivos de descarbonización y recuperación económica son de tal magnitud que las actuaciones públicas no serán suficientes y será imprescindible la participación decidida del sector empresarial», expresó el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales. Por lo tanto, señala que los factores imprescindibles para lograrlo pasan por eliminar barreras regulatorias innecesarias, crear un entorno de estabilidad y confianza, relajar el clima de relajar el clima de crispación política y social y «mandar cuantos mensajes de unidad y consenso sea posible». E insiste en que «España puede ser parte de ese liderazgo con la aplicación de medidas legislativas como la ley de cambio climático y transición energética, actualmente en trámite». Por lo que poner en marcha iniciativas en diferentes sectores como movilidad, edificios sostenibles o economía circular, entre otros, se convertirán en tractores del crecimiento económico.