La deriva inflacionista del precio de la energía está generando consecuencias en todos los sectores de la economía. La factura de la luz, pese a que se ha alejado del máximo histórico registrado el pasado 7 de marzo (544,98 euros/MWh), sigue duplicando a la de doce meses atrás.
Solunion ha publicado el informe Sector eléctrico en España, que analiza la situación del sector eléctrico y que incluye un sondeo realizado a compañías españolas durante los dos últimos meses para determinar el impacto que ha tenido el aumento del precio de la energía y las perspectivas de estas compañías a corto plazo.
Para un 65% de las empresas que han participado en la encuesta, el peso de la factura energética sobre los gastos de explotación es inferior al 30%. Además, el 47% afirma que la factura de la luz es, al menos, dos veces más cara que en 2021, frente a un 6% que declara no haber sufrido el alza de los precios que se ha producido en el sector energético.
De entre los consultados, el 69% afirma que subirá los precios de sus productos o servicios durante este año para hacer frente al aumento de los costes y un 15% se plantea una parada en la producción.
En España, el tejido empresarial está expuesto a la volatilidad del precio de la energía. El 65% de los negocios preguntados en el sondeo niega tener firmado un PPA – Power Purchase Agreement – que permite abonar un precio fijo por la factura energética. El 41% de las empresas participantes acude al mercado diario, frente a tan solo el 12% que tiene acordado un contrato con una duración superior a un año.