A punto de cerrar 2022, Fernando Gallardo, secretario General de la Alianza Hotelera, conversa con DIRIGENTES para reflexionar sobre los retos a los que se han enfrentado a lo largo de este año. Ómicron, la inflación y la crisis energética han sido algunas de las principales amenazas. No obstante, la incertidumbre sigue siendo la gran protagonista en estos últimos días del año. Además, el dirigente también critica el abandono en el que se encuentra el sector, a pesar de que “sigue mostrándose como el motor imprescindible de la recuperación económica española”.
¿Cuáles han sido las principales amenazas a la que se han tenido que exponer los hoteles a lo largo de 2022? ¿Cómo ha afectado esto en su cuenta de resultados?
A inicios de año, la principal amenaza fue, desde luego, Ómicron. Esa variante del coronavirus que hizo pensar a todo el mundo en que la pandemia volvía a agudizarse con riesgo de volver a paralizar los movimientos de viajeros y regresar a los meses anteriores de confinamiento. Una vez que se disipó este temor, la crisis económica derivada de la parálisis pandémica y de las laxas políticas monetarias de los países occidentales, que tan rápidamente salieron de la vacuidad económica originada por el virus, se mostró en toda su crudeza con una inflación galopante que ascendido súbitamente al 10%. Esta subida incontrolada de los precios provocó, por un lado, un sobrecoge en la operación hotelera, y por otro lado, una contención en el gasto familiar previsto para el ocio y el turismo.
En tercer lugar, el alza incontrolada de los precios energéticos, que golpeó por igual a la economía doméstica y a la productiva desde noviembre de 2020, meses antes del conflicto en Ucrania, motivó que la factura eléctrica de los hoteles se triplicara. Lo cual parece sencillo de explicar, pero muy difícil de cuadrar en los balances de las empresas. Un alza del 300% en los precios energéticos repercute siempre muy negativamente en la cuenta de explotación de cualquier negocio aquí o allá. Junto a todo ello, o quizá provocado por ello, la situación que se vive en la industria del turismo y de los viajes es de una gran incertidumbre, pese al repunte notable de la actividad turística en España durante los tres últimos trimestres.
En lo que respecta a la ocupación de los hoteles, ¿qué previsiones esperan en esta Navidad?
Las previsiones de ocupación y precios para las próximas fechas navideñas son optimistas, aunque no exentas de incertidumbres, entre las 22 cadenas que forman la Alianza Hotelera, quinto grupo del ranking hotelero español. Mientras los datos a principios del verano transmitían cierta alegría ante lo rápido de la recuperación turística, las cifras para el periodo de Navidad y Fin de Año evidencian una contención de precios que ha permitido mantener el buen tono general del ejercicio 2022. Si el periodo vacacional por excelencia arrojaba unos récords no vistos incluso antes de la pandemia, con unas ocupaciones medias entre el 85% y el 90%, el mes de septiembre se sostuvo con un 80,2% de ocupación, seguido por un octubre en alza (78,8%) y un noviembre mejor de lo esperado (68,8%).
Las cadenas aliadas mantienen unas expectativas de ocupaciones para estas fechas navideñas que superan de media el 72,5%, si bien en destinos consagrados como Canarias, Baleares y las estaciones de esquí pirenaicas casi podrían registrar un lleno absoluto, entre el 95% y el 98% de ocupación.