Una comisión de expertos fiscales está analizando qué cambios habría que hacer en el sistema impositivo español para hacerlo más eficiente y competitivo. A la vez, el debate sobre el Impuesto de Sociedades ha culminado en un acuerdo a nivel internacional sobre un tipo impositivo mínimo.
En ese contexto de análisis, cambios, que coincide con la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), los asesores fiscales reflexionan sobre la reforma que habría que afrontar. También apuntan ideas sobre cómo mejorar esa cuenta entre los gastos y los ingresos públicos, sobre todo esto último.
La Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) celebró este jueves un evento con periodistas en el que dejaba clara una de las principales líneas de actuación: controlar la forma en la que el Estado gasta el dinero público. Si bien es cierto que el déficit se reduce al 5% el año que viene, según el proyecto de PGE, este descenso está relacionado con el crecimiento del PIB.
Por tanto, pese al aumento de la recaudación del 8,1%, las cuentas públicas perderán en torno a 60.000 millones de euros en 2022. José Andrés Sánchez Pedroche, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad a Distancia de Madrid, llamó la atención sobre el desequilibrio que hay entre el control al contribuyente en comparación con el gasto público.
Con esos datos sobre la mesa, a Sánchez Pedroche le parece que la reforma fiscal será un fracaso si se plantea únicamente sobre los tributos y no se hace una reflexión sobre los gastos. Así, reclama un control del gasto público equivalente al que se impone a los contribuyentes.