Considerado uno de los principales pensadores a nivel mundial, el científico y catedrático de la Universidad de Manitoba, Vaclav Smil nos habla del importante papel del gas natural en nuestro mundo, aportando una visión mucho más crítica y real de lo que nos hacen creer las principales potencias mundiales acerca de las (fantasiosos) propuestas para la descarbonización.
En una conferencia organizada por la Fundación Naturgy y liderada por Smil, considerado uno de los más importantes pensadores de nuestra actualidad, este aportó su punto de vista acerca del importante papel de las energías renovables en un momento clave para el cambio climático que todos necesitamos.
Partiendo de la base de que la Cumbre del Clima 2021 es un asunto político que deja al descubierto más un “deseo” que un informe de soluciones, comenta el profesor, no necesitamos más ideas propias de una película con final feliz sino un acuerdo concreto, firmado por los principales países que entran en juego para cumplir en una fecha real.
Nos encontramos ante una transición energética, desde luego, pero no podemos pensar que esto sea un hecho inmediato. Teniendo en cuenta que nos ha llevado 200 años llegar hasta la situación actual en la que los combustibles fósiles o energías primarias suponen una gran dependencia en nuestro día a día, ¿de verdad podemos llegar a pensar que en 2030 vamos a reducir el CO2 generado al 45%? ¿Cómo vamos a ver entonces la COP26 de forma realista?
Pensemos solo en megaciudades de China o la India con un alto porcentaje aún de pobreza en comparación con otras con una tasa de riqueza mucho más superior de EEUU o el norte de Europa. No solo debemos pensar que la transición energética como tal será diferente en cada país, sino en que ¿cómo vamos a reducir la dependencia al carbón notablemente en tan solo 9 años cuando en los últimos 20 tan solo se ha logrado un 0.2%? Parece más propio de una carta de buenos propósitos que una propuesta realista.