Europa arrastra unas heridas aún demasiado abiertas causadas por la pandemia. Los esfuerzos de todo un continente por salir adelante y recuperar la normalidad económica, ya sin esperar si quiera alcanzar los niveles prepandémicos, se han visto truncados por el inicio de una guerra cuya onda expansiva está arrasando con la escasa recuperación conseguida. Una delicada situación que abarca el ámbito social y pone en peligro la seguridad de algunas de las principales ciudades europeas, principalmente aquellas más proclives a la acogida de ciudadanos ucranianos que huyen del país en busca de un lugar seguro.
La escalada de precios en productos básicos como la alimentación o la energía, parece no haber tocado techo, lo que sigue generando una creciente intranquilidad entre los ciudadanos. El Fondo Monetario Internacional, a través de su informe económico, se ha hecho eco de la situación económica actual y prevé un momento complicado debido a las, cada vez más frecuentes, tensiones sociales.
Tras la reunión celebrada con el Banco Mundial (BM), el FMI afirmó que, a raíz de la guerra de Ucrania, la Comunidad Europea debe hacer frente a los cambios socioeconómicos que se están viendo afectados. La organización financiera recomienda de este modo a la UE, centrada en los últimos meses en paliar los efectos de la pandemia, concentrarse en los efectos inmediatos que la guerra está provocando y modificar las políticas de gasto actuales.
Revisión económica a Europa
Tras la invasión rusa, el FMI ha revisado las previsiones económicas de ciento cuarenta y tres países. De todos ellos, han sido los europeos los que han cobrado especial protagonismo por ser los más afectados por la guerra, no solo a efectos presentes sino también a adversidades futuras.
Europa sigue luchando por salir de una fuerte crisis tras la pandemia cuya recuperación se ha visto empañada por la cercana invasión de Rusia en Ucrania. Si a ello se añade la histórica subida de precios en la alimentación y los carburantes, el malestar generalizado en las cadenas de suministro y la demanda comercial, se puede afirmar que el continente se está enfrentando a una situación en la que conviene, urgente, tomar medidas.