Con mitad del país bloqueado por camioneros, Brasil revive este jueves (9) los temores de desabastecimiento y aceleración inflacionaria que ya vivió en 2018 y enfrenta otra valla para la recuperación económica y reformas prometidas por el gobierno de Bolsonaro.
Las privatizaciones, reformas estructurales y resultados económicos que el equipo económico había prometido realizar en el Gobierno han naufragado en un mar de impedimentos traídos tanto por la pandemia como por la agitación política.
Elecciones y Gobierno
Elecciones de 2022 y la fragilidad del Gobierno son dos factores destacados en un informe de la BBC en el que economistas analizan el estado actual del programa que llevó al liberal Paulo Guedes a convertirse en ministro de Hacienda del más grande país sudamericano.
Sobre el calendario electoral, el exsecretario del Tesoro Carlos Kawall afirmó que existe “riesgo de aprobar reformas que no sólo no son un avance, sino que son retrocesos”, en referencia al crecimiento económico y generación de empleo.
Sobre la fortaleza del Gobierno, los datos tienen que ver con la caída de popularidad de Bolsonaro: sólo 24% de la población le apoya, mientras que 51% considera a su gestión mala o pésima, según mediciones de Datafolha y otros institutos.