Eduardo Sancho García, manager Corporate Governance de Morrow Sodali, analiza la situación actual de las juntas de accionistas de las grandes empresas del Ibex 35 y cómo han evolucionado durante los últimos tiempos.
¿Qué papel desempeñan las juntas de accionistas de las cotizadas del Ibex 35?
Son órganos de decisión trascendentales ya que en ellos se aprueban los dividendos, las cuentas e informes anuales financieros y de sostenibilidad, se refrendan los nombramientos de los consejeros, se enmiendan los estatutos o se votan las cuestiones relativas a las remuneraciones del Consejo y los ejecutivos
¿Por qué son tan importantes?
Si bien hace décadas las juntas solían ser eventos sociales donde los puntos del orden del día se aprobaban por unanimidad, desde la crisis financiera de 2008 han cobrado una importancia mucho mayor ya que gran parte del conjunto de accionistas (y en especial el capital flotante, que ya es mayoría en el Ibex-35) participa en ellas de manera crítica sancionando los puntos de acuerdo a sus propias políticas de voto.
Ya ha sucedido en varias juntas del Ibex-35 que resoluciones tan trascendentes como los nombramientos de consejeros o los asuntos relativos a las remuneraciones no hayan salido adelante. Además, el rechazo y también la aprobación de las propuestas con niveles significativos de disenso repercute negativamente en los ratings de sostenibilidad que emiten las agencias de calificación ASG que usan los inversores institucionales para configurar sus carteras.
¿En qué situación se encuentran? ¿qué evolución han experimentado en los últimos años?
Cada vez más las distintas partes son más conscientes de su importancia y se preparan más. Por un lado, las empresas son más conscientes de armonizar sus propias necesidades con las preferencias de los accionistas (sobre todo del flotante, que en el caso de hasta cuatro empresas del Ibex-35 constituyen el 100% del accionariado).