De poco sirve tener una idea de negocio sobresaliente si después la gestión y la ejecución de la misma es deficiente. Precisamente, la supervivencia de la empresa dependerá más de cómo se gestione que de la idea inicial. Es por ello que conocer las claves del ahorro, la inversión y la deuda resultan imprescindibles para desarrollar un negocio.
«Hay muchísimas buenas ideas ahí fuera que sin estar bien gestionadas y ejecutadas no valen nada», reflexiona para DIRIGENTES el CEO de Arbor, Nicolás Salguero. Este emprendedor es consciente de lo que cuesta sacar adelante un nuevo negocio. No es fácil tener una buena idea, pero lo realmente difícil es aplicarla y darle continuidad.
En esa línea, Salguero considera que «la gestión y ejecución es mucho más importante que la idea. Y al revés, ideas que no son tan originales o son una copia, acaban siendo fructíferas con buena ejecución y gestión». La clave del asunto se encuentra en que se suele primar la idea por encima de la gestión y que, de hecho, la gestión es uno de los puntos flacos de los emprendedores.
La consecuencia de ello es que la mitad de las iniciativas empresariales que llevan a cabo los autónomos no superan el quinto año de vida, mientras que hay uno de cada tres que ni siquiera llegan al tercero, según datos recientes de ATA. «Hay que reforzar la conciencia financiera«, comenta Salguero, a la vez que explica que «no es culpa de nadie».
Desde su punto de vista, se debe crear «una cultura de educación financiera en todos os niveles». Así, se refiere a los colegios, las universidades y también la educación para adultos. De hecho, Arbor nace como facilitador de una mejora en la educación financiera. Se trata de una herramienta que pone el énfasis en los tres pilares más importantes de las finanzas: el ahorro, la inversión y la deuda.