Es la segunda vez que España acoge este Día en el marco del Plan de Educación Financiera (PEF), al que están adheridas numerosas instituciones y entidades y cuyos promotores son el Banco de España y la CNMV. La intención de las autoridades es concienciar a la población de la necesidad de responsabilizarse de sus finanzas, estimulando, sobre todo, el ahorro a largo plazo de cara a la jubilación.
Pero no solo eso. Conceptos básicos como PIB, IPC, IVA, etc, son también unos auténticos desconocidos para los ciudadanos. Según el informe Financial Literacy Around the World del Banco Mundial, el 51% de los españoles que no responden con solvencia a cuestiones básicas como tipo de interés simple o compuesto, inflación o diversificación del riesgo. Un serio problema para evitar el impacto que futuras crisis pueden tener en los bolsillos de los inversores.
Sin duda alguna, a los ciudadanos les queda mucho que hacer de su parte. Por ejemplo, según un reciente informe del Observatorio Inverco, el 64% de los partícipes no lee el folleto informativo de los fondos de inversión al detalle. Y lo más preocupantes: son los más conservadores, los que por lo general necesitan un mayor apoyo para entender sus inversiones, los que aumentan más el porcentaje. Otros datos que evidencian la escasa preocupación por sus propias finanzas es que solo un 34% de los partícipes sabe que detrás de la gestión de su dinero se encuentra un equipo de gestores profesionales, seis puntos menos que hace dos años.
El 28% de los encuestados aún cree que quien gestiona es un responsable de la entidad. Y el 19%, el comercial que le vendió el producto. El problema se da sobre todo en los perfiles conservadores, donde solo el 22% sabe que hay un equipo gestor. La cifra se incrementa al 37% en los moderados y al 48% en los más arriesgados. Aún así, en este último grupo es menos de la mitad.
César Martínez, por parte del Observatorio Inverco, explica que «los fondos de inversión han dejado de ser un vehículo extraño para el común de los ahorradores, aunque todavía debemos insistir en recordar que existe un equipo de profesionales detrás de cada producto, para realizar un seguimiento y tratar de lograr la mejor rentabilidad, y que el inversor está protegido ante una posible quiebra de la entidad».