Andrew Puzder, el embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, ha lanzado una advertencia contundente en el Parlamento Europeo: si el continente quiere sobrevivir en la nueva economía de la IA, debe multiplicar urgentemente su infraestructura.
Puzder subrayó la enorme distancia operativa entre ambas potencias. Mientras que Estados Unidos cuenta con cerca de 4.000 centros de datos, la Unión Europea apenas roza los 1.200. «Los centros de datos son caros, unos 30.000 millones de dólares cada uno», recordó el diplomático, enfatizando que la inversión es masiva pero obligatoria.
Para el embajador, la IA no es un sector más, sino la base de la próxima Revolución Industrial. Según sus previsiones, pronto dejaremos de distinguir entre «economía de la IA» y economía general, ya que la tecnología lo dominará todo.
El reto energético y los minerales críticos
Uno de los mayores obstáculos para esta expansión es la crisis energética europea. Los centros de datos requieren volúmenes ingentes de electricidad, y Puzder puso en duda que Europa tenga hoy la capacidad suficiente para alimentar esta reindustrialización digital.
Aunque Estados Unidos se ha comprometido a suministrar 750.000 millones de dólares en energía a sus aliados europeos, el embajador fue realista: «Probablemente será insuficiente». Además de la energía, señaló tres pilares clave para el éxito:
