Fin a la guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea. Donald Trump, presidente de EE.UU., y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunciaron un pacto que permitirá cerrar una etapa y redefinirá las relaciones económicas transatlánticas.
El acuerdo establece un arancel generalizado del 15% para la mayoría de exportaciones europeas, en lugar del 30 % que Washington planeaba aplicar a partir del 1 de agosto.
A cambio, la UE se compromete a comprar energía estadounidense por valor de 750.000 millones de dólares e invertir 600.000 millones más en el país, incluyendo una parte destinada a equipamiento militar.
Con este acuerdo, ambas potencias han frenado una escalada arancelaria que amenazaba con afectar gravemente a sectores clave como la automoción, los semiconductores o la industria farmacéutica.
«Este acuerdo ofrece certidumbre y estabilidad a nuestras empresas, algo esencial en tiempos de creciente volatilidad», ha afirmado Von der Leyen.
