Para algunos expertos la economía del país tiene tres grandes problemas: los salarios que se han estancado, el crecimiento que es mediocre y el sector manufacturero que es débil. Y eso a pesar de que las empresas estadounidenses están contratando, el petróleo es barato, las ventas de automóviles están aumentando y hasta el déficit público se está reduciendo. La actividad del sector privado de Estados Unidos experimentó en febrero una significativa desaceleración, según refleja el índice PMI compuesto, que ha caído hasta los 50,1 puntos desde los 53,2 de enero. Esto supone el menor ritmo de expansión de la primera economía mundial desde octubre de 2013.
Según el Departamento de Comercio el Producto Interior Bruto (PIB) del país avanzó a un ritmo anual del 1% en el cuarto trimestre del año pasado y el crecimiento acumulado en todo el año quedó en el 2,4 %, la misma cifra que en 2014. Un dato que superó las expectativas de los analistas, que preveían un crecimiento de solo un 0,4%. Aún así, refleja una ralentización frente al 2% registrado en el trimestre anterior. De hecho, la economía estadounidense no ha crecido por encima del 3% anual desde 2005, lo que arroja dudas sobre la solidez de la recuperación.
Además el déficit comercial estadounidense ha subido un 4,6% en 2015 por la caída de las exportaciones, hasta situarse en los 531.500 millones de dólares. Y el déficit presupuestario, según la Oficina Presupuestaria del Congreso, crecerá este año 2016 por primera vez desde 2009, en concreto llegará a 544.000 millones de dólares, equivalente a un 2,9% del PIB.
Por su parte, la actividad manufacturera del país repuntó en febrero hasta el 49,5%. Aún así el índice ISM se situó por debajo de 50 por quinto mes consecutivo, lo que es una señal de contracción (la barrera de los 50 puntos indica la expansión o no de la actividad económica del país). En cuanto al ISM no manufacturero, retrocedió ligeramente desde el 53,5% hasta el 53,4%, aún así superó las previsiones del mercado
Otro sector importante a tener en cuenta para el devenir de la economía es el inmobiliario. Según ha publicado la Asociación Nacional de Promotores Inmobiliarios, la venta de viviendas de segunda mano ha aumentado a su mayor ritmo interanual desde 2013. En concreto la cifra alcanzó los 5,47 millones de viviendas vendidas, un 11% más que en 2014. Por otro lado, y según el Departamento de Comercio, la venta de casas nuevas cayó un 9,2 % en enero y alcanzó un ritmo anual de 494.000 unidades, la cifra más baja desde octubre. En cuanto al gasto en construcción en Estados Unidos, alcanzó en enero los 1.140 millones de dólares, lo que representa un incremento del 1,5%, según datos del Departamento de Comercio.