Las ciberamenazas se han convertido en una de las principales preocupaciones de las empresas debido al vertiginoso aumento tanto en la frecuencia como en la complejidad de los ciberataques que acechan el mundo digital. La evolución de la tecnología ha traído numerosos beneficios, pero también ha abierto la entrada a nuevos peligros cibernéticos cada vez más sofisticados. Desde el robo de datos hasta los ataques dirigidos a infraestructuras críticas, la ciberdelincuencia se ha convertido en una amenaza constante que afecta a individuos, compañías y gobiernos por igual.
En este contexto, los Chief Information Security Officers (CISOs) se encuentran en la primera línea de defensa de las organizaciones contra la marea creciente de ciberataques. Su labor se ha convertido en una necesidad para la supervivencia de las compañías en el mundo digital. Los CISOs se enfrentan a desafíos cada vez más complejos, que van desde el combate contra ataques avanzados hasta la protección de activos digitales, pasando por la garantía de la continuidad operativa en un entorno en constante cambio.
A ello se suma que la ciberdelincuencia no tiene horarios, provocando en estos profesionales una sensación continua de alerta e incapacidad para desconectar. Así lo afirma el 61% de os CISOs encuestados en un estudio realizado por Advens, de la mano de ISMS Forum, donde también afirman que temen perder sus puestos de trabajo tras una crisis de ciberseguridad.
La salud mental de los CISOs
Sus opiniones en términos de ‘hard skills’ destacan de manera muy positiva, ya que el 76% de los encuestados considera tener los conocimientos metodológicos y técnicos adecuados para adaptarse a sus responsabilidades, lo cual refleja que se sienten preparados para enfrentarse a los nuevos problemas que surjan. En cambio, pese a que 8 de cada 10 encuestados no se sienten personalmente inseguros, el 42% de ellos está más o menos desanimado por el aumento en la frecuencia y el poder de los ciberataques. Un porcentaje que aumenta hasta el 48% si hablamos del sentimiento de frustración al no poder defenderse.
Advens e ISMS han querido analizar el nivel de estrés de los CISOs, para ver si estos están logrando serenidad dentro de una profesión en constante cambio y bajo la presión del creciente fuego de los ciberataques. La conclusión es preocupante: el 39% de los CISOs encuestados está en una situación crítica en relación con su salud físico-mental y tiene un malestar general que deriva en riesgos de amenaza y situaciones constantes de impotencia.