La mayoría de los inversores españoles están de acuerdo en que aquellas entidades que cuentan con la sostenibilidad integrada en su ADN tendrán, a largo plazo, una mejor posición financiera en comparación con aquellas organizaciones que no lo tengan. Así lo manifiestan el 65% de los encuestados en el estudio de AXA IM que ha analizado el desarrollo de la Inversión Socialmente Responsable (ISR) y la actitud de los inversores españoles ante ella.
Eso sí, aquellos con edades superiores a los 55 años lo defienden con más entusiasmo (un 74%) que los jóvenes entre 31 y 39 años (el 59%). En todo caso, “resulta alentador ver que los inversores creen que las compañías que son socialmente responsables estarán en una mejor situación a largo plazo”, afirma Matt Christensen, Director Global de Inversión Responsable en AXA IM.
Pese a las estadísticas, aunque los inversores ven el valor a largo plazo de los factores de sostenibilidad, en España todavía existe una brecha entre esa convicción y la manera en la que se aplica a la hora de invertir. De hecho, según el estudio de AXA IM, solo un 6% de los encuestados invertiría en compañías que tengan en cuenta el cambio climático y un 11%, en compañías respetuosas con el medioambiente. Y es que los inversores se sienten más comprometidos con su entorno más próximo, ya que la opción mayoritaria de los encuestados (un 27%) es respaldar inversiones que conlleven la creación de nuevos empleos.
Las tecnologías verdes y el consumo sostenible, las apuestas a futuro de los inversores
Al analizar los patrones futuros, el estudio señala que una de las prioridades de los inversores españoles son las inversiones en empresas con impacto positivo a largo plazo en la sociedad. Christensen señala que “la inversión responsable y las consideraciones ASG se están convirtiendo en la tendencia prioritaria, pero lo principal es el impacto. […] Las áreas potenciales de inversión que más atraen la atención son la tecnología ecológica y el consumo sostenible”. Así, a la pregunta sobre las tendencias en lasque estarían más interesado los inversores, el 54% señalaron las tecnologías verdes, el 41% el consumo sostenible y el 39% la inteligencia artificial y el 34% el cambio climático.