Tras la covid-19, la guerra de Ucrania y el cambio de rumbo de los bancos centrales han cambiado tanto al mercado que más de la mitad las personas que toman decisiones de inversión, concretamente el 54%, consideran que aumentar el rendimiento de sus inversiones en renta fija es uno de sus principales objetivos para los próximos años.
Esta es una de las conclusiones que establece la reciente encuesta realizada por Vontobel entre inversores de 300 instituciones propietarias de activos en Europa, América y Asia-Pacífico, que señala además que el un 60% de los inversores españoles tiene la intención de aumentar hasta un 10% su posición en una posible cartera de renta fija flexible, siendo un porcentaje mayor que el de los inversores globales y europeos.
Así, y según la encuesta de la gestora, los españoles también son los que otorgan más probabilidad de reducir hasta un 10% su cartera de renta variable, hasta un 40% de los encuestados creen que podrían disminuir su posición.
Además, la nueva situación de los mercados parece que ha hecho evidente el interés de los encuestados en aumentar sus carteras de renta fija. En el caso de la deuda de países desarrollados, los españoles otorgan hasta un 60% probabilidades de aumentar hasta un 10% sus carteras en los próximos dos años. Sólo un 20% de los encuestados piensan que pueden reducir algo su posición, un porcentaje inferior al de la media de los inversores a nivel global e, incluso, a nivel europeo.
En cuanto a la renta fija emergente, entre los inversores españoles encuestados hay apetito y el 60% quiere incrementar su posición, aunque las posibilidades de que reduzcan algo la asignación de su cartera a los bonos de países emergentes en los próximos dos años es una opción para el 40% de los encuestados; un porcentaje superior al de los inversores globales y europeos.