Un 85% de las gestoras de Fondos valora positivamente la entrada en vigor del Reglamento (UE) 2019/2088, sobre divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financiero (SFDR), porque promoverá una adecuada gestión de riesgos, aunque casi seis de cada diez reconocen que existe todavía una cierta falta de definición. Sobre el calendario de aplicación del reglamento SFDR, más de tres de cada cuatro gestoras (76%) tienen una opinión negativa, al considerar que debería haberse esperado a aprobarse las normas de desarrollo (RTS) antes de exigir la aplicación de estos principios, y así evitar confusión al inversor y más gastos de adaptación a las entidades.
Estas son algunas de las conclusiones de la Encuesta del Observatorio INVERCO sobre la estrategia de sostenibilidad de las Gestoras de Fondos que operan en España, en la que han participado entidades Gestoras que representan más del 85% del patrimonio total invertido en Fondos de Inversión domésticos. El sondeo refleja la percepción de las Gestoras en relación con distintos aspectos sobre sostenibilidad, analiza cómo están incorporando las estrategias ESG en sus carteras, si ha mejorado el conocimiento de los partícipes en este ámbito o la formación que están recibiendo los profesionales.
El 81% de las Gestoras sí cree que ha mejorado el conocimiento y valoración del inversor retail sobre Fondos con sesgo ESG, aunque una mayoría considera que todavía existe una diferencia entre la visión del minorista y del institucional.
Casi dos tercios de las entidades (62%) coinciden en que la ausencia de información sobre sostenibilidad en las empresas en las que invierten y la falta de un marco jurídico definitivo son los principales retos de las gestoras para adaptarse a este nuevo paradigma, mientras que un 38% también alude al coste de adaptación, tanto en procesos internos como de recursos humanos.
Casi ocho de cada diez Gestoras de Fondos (76%) utilizan enfoques de terceras entidades para analizar las inversiones en cartera y estimar en qué medida es sostenible o cumple diversas métricas ESG, mientras que el 41% está utilizando enfoques propios. Además, algo más de tres de cada diez entidades priman factores cuantitativos a la hora de incorporar esos factores y solo una de cada cuatro apuesta por los cualitativos.