Este miércoles, durante la certificación de la victoria del nuevo presidente de la Casa Blanca, Joe Biden, Washington ha vivido una de sus jornadas más complicadas.
Así, hace tan solo unas horas hemos podido ver cómo una multitud de personas, contrarios a los nuevos paradigmas que supone la administración demócrata al frente del país y simpatizantes republicanos, asaltaban el Capitolio.
Sin embargo, y pese al caos que se ha generado en la capital de Estados Unidos, los mercados parecen no haberse inmutado y de hecho, los principales índices bursátiles estadounidenses como el Dow Jones y el S&P cerraban ayer sus jornadas al alza. Un verde que, según los expertos, guarda relación con los nuevos estímulos a la economía y la esperada inversión en infraestructuras, unido al hecho de que la apretada victoria de los demócratas no le va a permitir a Biden ejecutar su ansiado parlamento progresista.
«El Senado está lejos de ser progresista y realmente debería ser categorizado como moderado. Los movimientos bruscos hacia la izquierda serán difíciles de conseguir», apunta la gestora de fondos de inversión Natixis.


