Las altas rentabilidades se han acabado. Esa es la conclusión que saca Ann-Katrin Petersen, estratega de Allianz GI en un último encuentro en el que explicaba su visión para los mercados durante el próximo año. La volatilidad debería ser una de las principales protagonistas y las políticas monetarias marcarán el camino a recorrer a partir de ahora.
El panorama va a cambiar a partir de ahora, según indica la experta, pese a las sobrerreacciones que se han visto ahora en la bolsa. Desde su punto de vista, los rendimientos «serán más bajos» y el crecimiento seguirá siendo alto, aunque «estará por debajo de lo que se ha visto en los últimos ejercicios». La economía global va desacelerándose y además la normalización de las políticas monetarias va seguir descontándose en la renta variable de los mercados desarrollados.
Petersen ahonda en que las valoraciones de muchas clases de activos están por encima de su media histórica. Hay sobrevaloración en muchas partes. Sin embargo, eso no exime de que la inversión en acciones sea la que más oportunidades puede ofrecer de cara al 2019, según sostiene la experta.
Y es que la renta variable tiende a tener un comportamiento positivo entre los doce y siete meses antes de que se produzca un mercado bajista como el que se desencadenó en 2008. Con todo, desde la casa apuestan por el stock picking de una manera muy activa basándose en el análisis fundamental en el que consideran que Europa es la región donde hay un mayor atractivo. También en emergentes.
En este contexto, Petersen es partidaria de reducir «los activos de riesgo» y aumentar exposición a «la volatilidad», que seguirá avanzando durante el próximo ejercicio»; y también a la «subida de tipos de interés» por parte de la Reserva Federal en Estados Unidos.