Hace unos años la banca tradicional dominaba a sus anchas el ámbito de la gestión patrimonial a través de la comercialización de diferentes vehículos. Con la llegada de la crisis financiera y las nuevas tendencias, poco a poco la digitalización ha ido haciendo que aparezcan otras herramientas con las que obtener rendimientos para nuestros ahorros.
En Estados Unidos, la gestión automatizada abrió las puertas y a medida que avanzó el tiempo aumentó la demanda de este tipo de activos y también la oferta. Sin ir más lejos, el estudio Index Investing Supports Vibrant Capital realizado por la gestora norteamericana BlackRock detallaba que, dentro de la renta variable americana, el 12,4% de la capitalización del mercado de acciones se encuentra en manos de fondos indexados y ETF. Mientras, el 16,8% ya está en fondos de gestión activa, lo cual desvela que empieza a observarse un cambio de sesgo.
El crecimiento de la gestión automatizada está claro. Durante un último encuentro con diferentes medios de comunicación, Martín Huete, socio fundador de Finizens, profundizaba en relación al avance de este modelo de gestión al asegurar que se espera que la inversión en gestión pasiva alcance el 50% de las inversiones totales en los próximos años, cuando actualmente no llegan al 20% – en España suma alrededor del 1% – aproximadamente.
El gran trasvase, tal y como argumentan las distintas entidades que apuestan por este modelo, es que el 15% de los gestores activos en el espectro europeo no baten a sus índices de referencia. Esto abre la mente a muchos inversores en aras de captar retornos mediante otras posibilidades, como es la automatización en los procesos de inversión a través algoritmos vigilados y desarrollados por expertos.
¿Por qué son interesantes los productos de gestión automatizada o los activos indexados? Tal y como explica Indexa Capital, esto es así porque de forma mayoritaria los productos indexados “son más rentables que los que no lo son”. Por ejemplo, en un estudio realizado la entidad y la Universidad del País Vasco, se observa como la gestión indexada ofrece de media “una rentabilidad entre 2 y 5 veces superior a la gestión activa”.