Hace apenas unas horas la ONU, en palabras de su secretario general António Guterres, alertó de las consecuencias de dejar que el cambio climático se siga produciendo sin reaccionar. “No es demasiado tarde, pero estamos acercándonos al momento en que será irreversible”, explicó Gutierres.
Es “absolutamente esencial no ir más allá porque los impactos en el mundo serán catastróficos”. Entre ellos, se encuentran la desaparición de un millón de especies entre animales y vegetales. En particular, la ONU señaló a África, donde más se sufrirá el “impacto negativo” del que habla Guterres.
En París en 2015 se alcanzó el compromiso de evitar que la temperatura aumentara por encima de los 2ºC y dejarlo en 1,5ºC. Sin embargo, el Acuerdo París recoge medidas que mitigarían el aumento a 3ºC. Para que el incremento sea de 2ºC deberían reducirse en un tercio las emisiones hasta 2030.
Por su parte, el FMI no se queda en el aumento de 1,5ºC, que sería el mejor escenario que proyecta la ONU. Analiza el impacto que puede tener un aumento la temperatura de 1ºC en el mundo. El organismo que dirige Christine Lagarde, quien señala el cambio climático como “el gran reto existencial de nuestro tiempo”, coincide con la visión de la ONU: África será el continente donde más se sufrirá el cambio climático. Además de la Cuna de la Humanidad, el FMI pone el punto de mira en el hemisferio sur, con especial foco en América Central y del Sur, Oriente Medio, India y Oceanía.
Según el FMI, el crecimiento del PIB per cápita en los países con clima cálido está limitado por las temperaturas altas. Esto se debe a la incidencia de los shocks meteorológicos, que serían menos frecuentes pero más intensos, lo que provoca que los desastres naturales sean más numerosos.