El Banco de España estima que el PIB crecerá entre un 0,5% y un 0,6% en el segundo trimestre, una cifra similar a la del primer trimestre (0,6 %).
Sin embargo, advierte de que la economía podría entrar en una fase de moderación si persiste el contexto internacional de mayor incertidumbre y presión arancelaria.
Desaceleración y consumo a la baja
En su informe trimestral, el organismo señala que los indicadores de confianza y la facturación empresarial apuntan a una pérdida de dinamismo, que se refleja ya en el descenso del consumo de bienes duraderos y en las matriculaciones de automóviles.
La previsión para el conjunto del año cae al 2,4%, aunque en un escenario más negativo de escalada arancelaria, el crecimiento podría situarse en el 2%.
El empleo se modera, pero la inversión se refuerza
El informe prevé que el empleo crecerá de forma más contenida, con especial debilidad en industria y construcción, frente a un mejor comportamiento en servicios.
